Pueblos indígenas

POBLACIÓN INDÍGENA - GUAVIARE

 
Las Misioneras de la Madre Laura convencidas del anuncio de la buena noticia de  Jesús entre los pobres a través de esta página queremos compartirles rasgos y características particulares a las diversas culturas en el Departamento del Guaviare.
 
Se trata de  posibilitar  un acercamiento a  la vida y a la cultura de cada pueblo  en actitud de escucha, respeto, y valoración  en su cosmovisión, teniendo en cuenta que cada comunidad indígena se constituye en riqueza para nuestro mundo.
 
La cultura en su comprensión más extensa, representa el modo particular con el cual los hombres Mujeres y los pueblos cultivan su relación con la naturaleza y con sus hermanos, con ellos mismos , con Dios, a fin de lograr una existencia plenamente humana. En cuanto tal, es patrimonio común de los pueblos, también de América Latina y del Caribe. (Documento de Aparecida  # 476)
 
En Colombia existen 102 pueblos indígenas con un número de población de 1.400.000 habitantes aproximadamente; 34 etnias están en vía de extinción y 3 de ellas están ubicadas en San José del Guaviare Sikuani, Jiw  y Nukak.
 
San José del Guaviare cuenta con el 6% de la población indígena, conformada en 14 etnias (sikuani, jiw, Nukak , Tucano Orientales (Desanos, piratapuyos, cubeos, guananos, sirianos, puinaves, piapocos, curripacos, barasanos, guahibos), y distribuída en  32 resguardos.
 
Sobre las orillas de los ríos de la región, habitan las primeras  tribus indígenas ancestrales: Jiw (Guayaberos), y   Nukak.  Estos indígenas se dedican a la caza, la pesca, las artesanías. La presencia de las comunidades indígenas en las vegas de los ríos Guaviare y Guayabero se debió a la cultura seminómada.
 
El  proceso de colonización estuvo marcado por varias etapas históricas: 
 
1. 1920-1950: AUGE DE LA EXTRACCIÓN DE QUINA, TIGRILLOS, CAUCHO Y MADERA  (AL IGUAL QUE EL INCREMENTO DE LA ESCLAVITUD DE CAMPESINOS E INDÍGENAS, LOS CUALES FUERON VÍCTIMAS DE LOS INTERESES DEL ESTADO).
 
2. 1966: VIOLENCIA POLÍTICA EN COLOMBIA QUE DIO LUGAR A  GRANDES DESPLAZAMIENTOS DE INDÍGENAS y  CAMPESINOS.
 
3. 1968: OLA DE MIGRACIÓN A CAUSA DE RAZONES POLÍTICAS.
 
4. 1980: AUGE DEL CULTIVO  DE COCA QUE ATRAJO NUMEROSOS COLONOS.
 
Esta población indígena ha venido enfrentando una serie de situaciones muy complejas donde un gran número de ellos ha tenido que salir de sus tierras por el conflicto armado. Además manifiestan que allí aún se presentan dificultades para su movilidad, y temen ante todo, verse involucrados en la confrontación armada y que sus jóvenes sean reclutados. Como consecuencia, afloran un cúmulo de dificultades,…enfermedades, hambre, inseguridad alimentaria ocasionada por una parte a la aparición de minas antipersona, en donde ya se han presentado varios incidentes, pérdida de territorio y de su misma cultura, sus costumbres, sus plantas tradicionales, su médico tradicional, en fin, corren el riesgo de desaparecer.
 
“Aunque varias instituciones estatales e internacionales y organismos no gubernamentales han tratado de aliviar sus condiciones humanitarias de emergencia, aún es limitado el alcance en cuanto a asegurar su supervivencia cultural y física en su territorio”.
 
El reciente pronunciamiento de la  Corte Constitucional (Auto 173 del 23 Julio 2012) sobre los pueblos en estado de vulnerabilidad, como los Nukak y los Jiw, es una alerta sobre la necesidad de encontrar caminos y desarrollar acciones efectivas que aseguren la pervivencia de estos pueblos. Adicionalmente, es una invitación a explorar acciones humanitarias para que gocen de sus derechos como grupos nómadas, autónomos y dispersos.
 
Jesucristo es plenitud de vida que eleva la condición humana a condición divina para su gloria. “Yo he venido para dar vida a los hombres y para que la tengan en plenitud” (Jn 10, 10). Su amistad no nos exige que renunciemos a nuestros anhelos de plenitud vital, porque Él ama nuestra felicidad también en esta tierra. Dice el Señor que Él creó todo “para  que lo disfrutemos (1 Tim 6, 17).Nuestra misión como Iglesia es instaurar el reinado de Dios, que no es más que el anuncio liberador de  justicia y paz a los pueblos.
 
Cómo discípul@s de Jesucristo encarnados en la vida de todos los pueblos descubrimos y reconocemos desde la fe las “semillas del verbo” presentes en las tradiciones y culturas de los pueblos indígenas de América Latina. De ellos valoramos su profundo aprecio comunitario por la vida, presente en toda la creación, en la existencia cotidiana y en la milenaria experiencia religiosa, que dinamiza su cultura, la que llega a su plenitud en la revelación del verdadero rostro de Dios por Jesucristo. (Documento de Aparecida  # 529).

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