Pastoral Cursillos de Cristiandad

 

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC) está conformado por Laicos y sacerdotes de nuestra amada Iglesia Católica, con el propósito de llevar el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo a todas partes, con el constante anhelo de cumplir la misión expresada en la V conferencia general de Aparecida (Brasil): “Ser discípulos misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos tengan vida”. 
 
Tal como lo expresara Eduardo Bonnin, uno de los fundadores del MCC “El cursillo persigue una  finalidad: que el Espíritu del Señor se encuentre en Cristo con la libertad de la persona humana y que esta, al descubrir que es amada por Dios, cambie de horizonte y de perspectiva, porque sabe  que el Señor le tiene en cuenta… cuando esto sucede, se inicia un proceso personal de conversión”.
 
¿Cómo se hace?
 
Con un método propio que se desarrolla en tres fases: precursillo, cursillo y poscursillo; un  engranaje orientado a que cada persona descubra el tesoro de la vida en gracia, brindando medios de perseverancia como la reunión de grupo y la Ultreya. Es tan metódico el proceso que durante el cuarto día de trabajo, o poscursillo, se emprende el camino a la santidad, el cual no es exclusivo de sacerdotes o religiosas pues, como esposos(as), ciudadanos(as) y trabajadores, podemos llevar una vida de acuerdo con los mandamientos, recordando aquella frase de San Francisco de Sales: “La perfección o santidad es la lucha a cada instante contra nuestras imperfecciones”.
 
Buscamos evangelizar con nuestro actos, ya que como dijo su santidad el Papa Pablo VI: “El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que  dan testimonio que a los que enseñan, y si escucha  a los que enseñan es porque dan testimonio”.
 
Movimiento Cursillos de Cristiandad en el Guaviare
 
A pesar de que se encuentra extendido en más de 85 países desde los años 40, este es un movimiento joven en el Guaviare, que ha surgido con el liderazgo de Jaime Mahecha, Carlos Uriel Restrepo y Derly Agudelo, junto a otros cursillistas, quienes con el apoyo de Monseñor Guillermo Orozco Montoya y el padre Roberto Ochoa realizaron el primer cursillo en 2008. Hasta hoy más de 250 personas de los municipios de San José, El Retorno y Calamar, así como de la inspección El  Capricho han vivido la experiencia en cinco cursillos de mujeres y los cinco de hombres que se han realizado. 
 
Actualmente, con la asesoría espiritual de los sacerdotes Carlos Fernando Vásquez y Cristóbal Rafael Estrada, así como de Monseñor Francisco Antonio Nieto Súa, el programa continúa la senda trazada por el Maestro y su  llamado a ser sal, luz y fermento, y sus orientadores procuran vivirlo pese a lo que ellos mismos denominan “nuestras propias limitaciones, miserias, cruces, caídas, y aún a pesar de nuestra ignorancia, pero con la convicción de que Dios no llama a los capacitados sino que capacita a los llamados”, sentido en el que –afirman- la perseverancia, el caer pero levantarse con más fuerza, resulta parte fundamental  de peregrinaje.
 
Este movimiento se centra en la capacidad humana de sobreponerse a los conflictos y, en particular en la búsqueda de un mejor Guaviare porque, dicen sus orientadores, “como lo dijo San Pablo: donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia”.

Compartir

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to StumbleuponSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn